miércoles, 22 de junio de 2016

Educación Vial

Seguridad vial.
El concepto de seguridad vial supone la prevención de accidentes de tráfico con el objetivo de proteger la vida de las personas. Los especialistas reconocen diversos factores que atentan contra la seguridad vial, como el exceso de confianza a la hora de conducir, la comodidad que brindan los vehículos actuales (que permiten alcanzar grandes velocidades casi sin que el conductor lo note) y el consumo de alcohol.
Como consecuencia del desarrollo de la tecnología y de la presencia tan importante de la misma en nuestro día a día, se ha producido el establecimiento de otro nuevo factor como consecuencia de un importante número de accidentes de tráfico. En concreto, nos estamos refiriendo al hecho de que el uso de los teléfonos móviles durante la conducción ha supuesto un elevado número de trágicas consecuencias en carretera. El ir hablando por dicho móvil, el atender una llamada e incluso el mandar un sms o WhatsApp mientras se está conduciendo despista a quien va al volante y hace que no esté atento a la vía y ello se traduce en choques, salidas de la carretera y colisiones de todo tipo que han ocasionado muertes y lesiones de gravedad a personas en todo el mundo.
Nuestra ciudad Tacuarembó es relativamente pequeña, pero ocupa el segundo lugar en la categoría de ciudades con más siniestros de tránsito. Esto nos hace pensar el ¿por qué? de esta situación y es lo que nos motiva a seleccionar este eje transversal e investigarlo.
Recorriendo nuestra ciudad y fotografiando la misma, observamos que cuenta con todas las señalizaciones de tránsito adecuadas y necesarias para la circulación de vehículos y peatones. Frente a instituciones públicas se encuentran cebras o lomadas, que hacen que el conductor disminuya o detenga la velocidad; también debemos resaltar la cantidad de semáforos que existen en la ciudad, brindando seguridad en diferentes intersecciones múltiples.



Según lo mencionado anteriormente podemos afirmar que la señalización para una buena circulación está, por lo tanto lo que no está funcionando es la concientización de las personas. En el caso de los peatones, se recomienda que siempre crucen las calles en las esquinas y que nunca bajen de la vereda hasta el momento de cruzar, entre otros consejos que contribuyen a aumentar la seguridad.
Dada la importancia que tiene la seguridad vial en nuestras vidas desde hace años en los centros de enseñanza de todo el mundo se apuesta por impartir sesiones, jornadas o clases sobre la misma. De esta manera, lo que se pretende es que desde pequeños tengamos claras las normas de circulación y las acciones a realizar, tanto al volante de un vehículo como peatones, para poder evitar accidentes.
En nuestra ciudad se debería implementar más la enseñanza en la escuela de normas de tránsito ya que sabemos que no se trabajaba como se debería, y en la mayoría de los casos es lamentable decir que se toca el tema únicamente el día nacional sin siniestros de tránsito.


SEÑALIZACIONES EN TACUAREMBÓ



Se puede apreciar que la señal de tránsito está bien aplicada, pero el conductor no respecta la misma.



 LA EDUCACIÓN VIAL EN LA ESCUELA
En nuestro país la Educación Vial en las Escuelas Primaria e Inicial tiene hoy por hoy un cierto protagonismo. La inclusión de esta temática en los currículos escolares no hace más que evidenciar la preocupación social en este tema y la decidida pretensión de abordarlo. La Educación Vial se entiende, según Castaño (1995)[2] como toda acción educativa permanente, que favorece el desarrollo de conocimientos, habilidades, hábitos de comportamientos, valores y actitudes positivas frente al tránsito con el fin de mejorar la seguridad vial, para reducir así el número de accidentes y sus secuelas.
En este sentido, la Educación vial presenta una doble finalidad:
Por un lado, sensibilizar a los alumnos sobre los riesgos de la circulación y prepararlos para que hagan frente a las responsabilidades que tengan como peatones o que adquieran como conductores de vehículos (bicicletas, ciclomotores…) y, por otro, ayudarles a tomar conciencia de su responsabilidad en la vida social de manera que puedan contribuir a la mejora de las condiciones de la circulación velando por la propia seguridad y el comportamiento de manera responsable, teniendo en cuenta a los demás usuarios. Es importante destacar que tanto en educación inicial como en primaria, es necesario insistir en un enfoque globalizador, esto es, tratar las unidades didácticas basadas en el estudio de la calle, el barrio, la ciudad, a través de las cuales los alumnos podrán alcanzar un mayor conocimiento de los problemas que implica la utilización de las calles como peatones, viajeros y conductores de bicicletas. Los alumnos de educación primaria, por su parte, ya se inician en comportamientos viales como peatón autónomo y, en algunos casos, como conductor de bicicletas. Por ello, los objetivos de Educación Vial deben tender a que el niño/a tenga por una parte, un mayor conocimiento del entorno físico en relación con el tránsito y, por otra, a que se comporte adecuadamente como peatón o usuario de bicicleta.

Es preciso reforzar y ampliar, sobre todo en el primer ciclo, todos los conocimientos y experiencias vividas en la etapa anterior, pero con más minuciosidad y detalle, y dar paso a ejercicios de mayor dominio del espacio. Se ha de insistir, igualmente, en el conocimiento de la bicicleta y de las señales de tránsito.

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